Génesis
La semilla de Green Dragon se generó en el interior
de Timothy Linh Bui cuando todavía cursaba estudios
de bachillerato. Quería hacer un largometraje acerca
de la experiencia de los vietnamitas americanos, siempre
presente el recuerdo de su madre explicándoles historias
de infortunio y de cómo la luz de la luna la entristecía
terriblemente en el momento de su llegada a los EE.UU. Timothy
y Tony Bui empezaron a escribir el guión de Green
Dragon tras haber ultimado su primer largometraje: Tres estaciones
(Three Seasons, 1999).
La producción
Green Dragon obtuvo la aprobación plena del Pentágono
y del Cuerpo de Marines de los EE.UU. Con ello, el equipo
pudo disponer de apoyo para la obtención de accesorios
de la época, vestuario, hombres que ayudaron a levantar
la ciudad de tiendas de campaña, y la aparición
de Marines ejerciendo de extras en el film. Muchos de éstos
ni siquiera habían nacido durante la guerra, y la
mayoría ni siquiera habían oído hablar
de los refugiados vietnamitas del Campamento Pendleton. Todos
los implicados percibieron su participación como una
experiencia instructiva y emocionante.
Aunque
Green Dragon no es una historia autobiográfica,
se basa en el recuerdo de familiares y amigos hechos durante
esta experiencia dentro del campo de refugiados vietnamita.
Los Bui se identificaron con muchas de las vivencias que
escribían para el film, pues en realidad ellos mismos
fueron alojados en el Campo de Fort Chaffe. Vivieron allí durante
tres meses, hasta que apareció un garante y todos
empezaron una nueva vida en Chico, California.
Timothy
Bui dirige Green Dragon, con guión escrito
junto a su hermano Tony, quien fue el director de la primera
colaboración de ambos: Tres estaciones (Three Seasons,
1999). En este título, Tim había coproducido,
coescrito y dirigido la segunda unidad para Tony. En Green
Dragon tenemos el reverso de cometidos. Los Hermanos Bui
no dirigen juntos; les resulta una labor imposible debido
a que ambos poseen visiones y opiniones muy intensas acerca
del material que tienen entre manos. Sin embargo, son capaces
de comprender la sensibilidad del otro y así pueden
aportar ayuda creativa e inspiración en el film
del otro.
La localización
El
Campamento Pendleton fue uno de los asentamientos oficiales
para la reubicación de los vietnamitas refugiados
en 1975. Cuando se hizo la llamada en abril de 1975, los
marines sólo disponían, literalmente, de 48
horas para organizar todo antes de que llegaran los primeros
refugiados. Más de 50.000 fueron los que habían
pasado por el lugar cuando se cerraron las puertas oficialmente
el 31 de octubre de 1975. Hasta hoy, los marines norteamericanos
consideran que aquella fue una de sus mayores gestas humanitarias.
La
película se ha rodado por entero en localizaciones
del Campamento Pendleton. El rodaje en los lugares auténticos
fue una experiencia emocionalmente muy intensa para muchos
de los integrantes del reparto y de los extras. Estaban
revisitando muchas de las misma cabañas Quonset
que les albergaron, caminando por el mismo suelo, recordando áreas
donde se reunían con los seres queridos, hacía
más de 25 años. Durante un descanso, un grupo
de extras, hombres de mediana edad, se apiñaron
cerca de una tienda de campaña y las lágrimas
les brotaron de los ojos. Uno de ellos dijo: «Esta
tienda es exactamente igual que la mía.» En
aquel momento, todos se sintieron sobrecogidos, y Timothy
cargó con el peso de la responsabilidad contraída:
Lograr que este largometraje deviniera tan verídico
como fuera posible.
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